sábado, 13 de junio de 2026

PAPÁ - EN TU DÍA

 

Este tercer domingo de junio se celebra a todos los padres del país. Ellos, con su trabajo, han forjado cada momento de nuestras vidas y nos han enseñado el valor de la lucha a lo largo del tiempo.

Por eso, que este día sirva para agradecer su esfuerzo diario y resaltar cada una de sus virtudes. Que el aprecio que entregan siempre se multiplique.
¡Feliz Día del Padre a todos!

Ser padre o madre en el Perú implica una profunda responsabilidad legal, social y emocional. La ley peruana garantiza derechos fundamentales como la licencia por paternidad, protege la igualdad de responsabilidades en la crianza y exige obligaciones alimentarias. La dinámica familiar actual valora la corresponsabilidad y el bienestar del menor.

domingo, 7 de junio de 2026

DÍA DE LA BANDERA- BOLOGNESI - UGARTE

El Día de la Bandera en el Perú se conmemora cada 7 de junio. Es una fecha de profundo fervor patriótico en la que se rinde homenaje a nuestro símbolo patrio y se recuerda el sacrificio de los defensores de la patria. Ppuntos clave:

  • El origen histórico: Conmemora la Batalla de Arica ocurrida el 7 de junio de 1880 durante la Guerra del Pacífico. Ese día, un ejército peruano reducido y aislado defendió el Morro de Arica frente al avance de fuerzas numéricamente muy superiores.

  • El ejemplo de los héroes: Se rinde especial homenaje al coronel Francisco Bolognesi, quien rechazó rendirse bajo la promesa de cumplir sus "deberes sagrados... hasta quemar el último cartucho", y al coronel Alfonso Ugarte, quien según la tradición histórica protegió el pabellón nacional para evitar que cayera en manos enemigas.

  • La Renovación del Juramento: Más allá del recuerdo militar, este día está marcado por la Renovación del Juramento de Fidelidad a la Bandera, una ceremonia oficial e institucional donde los miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los estudiantes en las escuelas de todo el país prometen lealtad, respeto y honor al pabellón nacional.

En esencia, es una fecha que no celebra una victoria militar, sino una victoria moral: el valor, la unión, la dignidad y el amor incondicional al Perú frente a la adversidad.

 Batalla de Arica

La Batalla de Arica se libró el 7 de junio de 1880 en el contexto de la Guerra del Pacífico (Guerra con Chile). Tras la derrota aliada en la Batalla de Tacna, la plaza de Arica quedó completamente aislada por mar (bloqueada por la escuadra chilena) y por tierra (rodeada por un ejército chileno ampliamente superior en número y armamento).

Sabiendo que la situación era críticamente desventajosa, el coronel peruano Francisco Bolognesi recibió a un emisario chileno, el comandante Juan de la Cruz Salvo, quien le ofreció una rendición honrosa para evitar el derramamiento de sangre. Bolognesi, tras consultar a su estado mayor en una histórica junta de jefes, rechazó la propuesta de manera unánime.

El asalto final comenzó en la madrugada del 7 de junio. A pesar de la feroz resistencia en los reductos y defensas bajas, las tropas chilenas desbordaron las líneas peruanas y avanzaron hacia la cima del Morro de Arica, donde se produjo el último y más sangriento enfrentamiento, consolidándose la toma de la plaza por parte de Chile.

Datos Relevantes (Para el análisis histórico)
  • Asimetría de fuerzas: El ejército peruano contaba con aproximadamente 1,900 hombres, en su mayoría civiles voluntarios y guardias nacionales mal equipados. El ejército chileno atacó con más de 5,000 soldados profesionales, apoyados por artillería pesada y blindados navales.
  • La Junta de Jeres (5 de junio): Bolognesi no tomó la decisión de resistir de forma autoritaria. Convocó a sus oficiales para democratizar la respuesta, encontrando un respaldo absoluto y patriótico en cada uno de ellos.
  • El Morro de Arica como símbolo: La geografía jugó un papel crucial. El Morro se convirtió en el último bastión de resistencia y en el escenario del sacrificio final.
  • Legado nacional: En conmemoración a la entrega de estos defensores y a la fidelidad demostrada, en el Perú se estableció el 7 de junio como el Día de la Bandera (o Día de la Renovación del Juramento de Fidelidad a la Bandera).
Personajes Principales y sus Frases Inmortales:
  • Coronel Francisco Bolognesi. Jefe de la plaza de Arica. Veterano militar que, a sus 63 años, decidió no abandonar su puesto a pesar de saber que la ayuda (las fuerzas de Segundo Leiva) nunca llegaría.
  • Frase célebre: Respuesta dada al emisario chileno Juan de la Cruz Salvo el 5 de junio de 1880: "Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho."
  • Coronel Alfonso Ugarte. Jefe de la Octava División. Era un joven y próspero empresario tarapaqueño que financió su propio batallón ("Iquique N° 1") para defender al país. Murió en la cima del Morro.
  • Frase/Acción célebre: Aunque la historiografía debate los detalles exactos de su caída, la tradición histórica y pedagógica recoge su determinación de proteger el pabellón nacional antes de que cayera en manos enemigas: "¡Antes de ver mancillada la bandera nacional, prefiero morir de mil muertes!" (Atribuida tradicionalmente en el contexto de su sacrificio al lanzarse al precipicio desde el Morro).
  • Capitán de Navío Juan Guillermo More. Excomandante del blindado Independencia (el cual se había hundido trágicamente al inicio de la guerra). Buscando limpiar su honor militar, solicitó combatir en Arica a pie como jefe de las baterías del Morro (Batería Santa Rosa). Se batió con un valor heroico vistiendo de civil hasta caer en combate.
  • Teniente Coronel Roque Sáenz Peña. Quién fue: Abogado y militar argentino que, por convicción y solidaridad latinoamericana, se incorporó voluntariamente al ejército peruano. Fue herido en la batalla, sobrevivió y años más tarde llegó a ser Presidente de la Nación Argentina. Su presencia simboliza la hermandad internacional en momentos de crisis.
La Batalla de Arica se enseña en las aulas como el máximo ejemplo de dignidad, honor militar y amor a la patria, donde la derrota táctica se transformó en una victoria moral imperecedera para la identidad peruana.

El hombre espoleó los ijares de su caballo, abrazó el pabellón nacional y se lanzó del morro. El coronel –en el laberinto del deber ser– había tomado la decisión frente a la caterva enemiga. En el momento en el que dio el salto al vacío y rasguñó el aire, transmutó de hombre a héroe. Quedó habitando en el ideario de la patria, en la memoria colectiva “para ceñir con sus laureles la altiva frente de la patria”, definiría Guillermo Billinghurst. Porque ya lo decía Luis Benjamín Cisneros: “¡Ah!, felices los que saben morir engrandeciendo el nombre de la patria”. Amén.

MUJER 2026